Lejos de un trino

El ruiseñor no sabe

que te consuela

HAIKU ANÓNIMO

Casa 12 son las experiencias cumbre/sublimes, esos momentos donde por unos segundos sabemos quienes somos y como estamos unidos con el todo.

A Casa 12 le caben los estados alterados de conciencia, los trances por meditación, sexualidad o por ingesta de sustancias psicoactivas (desde hongos alucinógenos, plantas sagradas, hasta “cristal”o “md”)

Allí donde se nos abre un nuevo mundo, más allá del mundo que nos introdujo nuestra cultura, un mundo más allá de las formas de la época, las convenciones, más allá del tiempo y del espacio.

Casa 12 es otra lógica temporal, es la capacidad de la conciencia humana de viajar al pasado y al futuro. Desde ésta visión se pueden entrar en campos energéticos que van más allá de este tiempo/espacio. En mi trabajo en el consultorio, con visualizaciones y técnicas complementarias, así como en mis experiencias en constelaciones familiares, pude ver que tanto yo como mis consultantes podemos “bajar” imágenes y sensaciones de situaciones que sucedieron que no tenían como saberlas, y cosas que les sucederán.

Quiero contarte una sesión profundísima con un consultante. “I” iba a emprender viaje hacia el Himalaya,en busca de hacer cumbre, un sueño de años y había comenzado su proceso terapéutico 3 meses previo al viaje.

 “I” estaba confundido y dubitativo en relación a con quienes emprender la aventura, el sueño de su vida, y no era una decisión menor, tenía que elegir con quienes pasar 3 meses en situaciones extremas y potencialmente peligrosas.

  Quien sea que eligiese tenía que transmitirle una profunda confianza, el grupo debería transformarse en una pequeña comunidad, donde cada uno cuida de sí y de los otros, no había espacio para egos, competencia o indiferencia.

 Cuando te expones al contacto con la muerte, tenés que saber bien a quien darle la mano y con quien caminar por esa cornisa,un paso en falso podría tener un precio muy alto. “I” era profundamente consciente de eso, y sabía muy bien el peso de su decisión.

  Le propuse un ejercicio, donde a través de una relajación y sugerencia de ciertas imágenes, tratamos de que entre en la sensación de cómo sería ir con la “opción A”, el irse con un grupo de expedicionistas argentinos. A medida que pasaban los segundos comencé a verlo pálido.

Me asusté, lo vi caer. Vi la imagen que caía de la montaña. A los segundos abre los ojos y me dice que sintió que estaba boca abajo, con una sensación de vértigo terrible y que caía hacia el vacío. Nos quedamos unos segundos en silencio, paralizados por el impacto de la experiencia.

Luego abrimos la “opción B”. Esta se trataba de ir con un sherpa, una persona oriunda de los Himalayas, probablemente hinduista o budista, donde la montaña lejos de ser sólo un desafío deportivo, es un lugar vivo y sagrado que merece respeto, con la conciencia de ser diminuto ante algo enorme, la montaña y las fuerzas de la naturaleza, el clima y variables más allá del control del hombre.

Ahí desde esa lógica la montaña siempre es más grande que el hombre, y el hombre no conquista la montaña, sino que ella le da permiso y accede a que entre en las experiencias que ella ofrece.

 Cuando “I” cerró nuevamente los ojos. La energía y frecuencia del consultorio cambió inmediatamente, sentí una profunda paz, y como si estuviésemos bajando muchos metros bajo el agua, como si el aire se densificara y los movimientos tendrían que ser suaves y lentos.

Sentí que cada sugerencia que iba a hacer para que realice su visualización iba a ser mucho más delicada, porque sentía que estábamos por comunicarnos con algo sagrado.

Simplemente lo sentía. Yo no tenía idea sobre montañismo, la palabra sherpa era una de las primeras veces que la escuchaba, y sin embargo el primer contacto con la energía de esa posibilidad, me tranquilizó.

Le sugerí que le pida permiso al sherpa y que le pregunte si podía hacer la experiencia con ellos, si quería que sea parte de su grupo. Confieso que previo a ésta sesión, algo me preocupaba, tenia una inquietud interna en relación a su viaje,una sensación que no podía terminar de ponerle palabra. Sin embargo, cuando tomó la decisión de ir con el sherpa, algo se soltó, y simplemente confié en que estaba a salvo.

Esta experiencia me deja la sensación de que algo en lo más profundo de nosotros sabe el camino, sabe incluso las consecuencias y los desencadenantes de cada decisión que aún no hemos tomado.

Algo en nuestro interior que trasciende la lógica binaria, algo en nuestro interior que trasciende el tiempo, algo en nuestro interior que ésta conectado con corrientes de información ancestrales, sociales, y creo yo, con nuestro yo superior o alma.

Lejos de ese lugar oscuro que creemos que es nuestro inconsciente, donde por las noches asoman pesadillas, el inconsciente puede conectarnos con la guía más profunda nuestras vidas.

Contame tu experiencia

Te invito a que abajo compartas si alguna vez viviste algo parecido, como te sentiste, o que pensás sobre el abrirte al incosciente para tomar decisiones. ¡Comentá abajo!

Categories: Counseling

2 Comments

ADRIANA LUCIA SUAREZ BALLESTEROS · 19 April, 2020 at 8:04 pm

Hola, he estado leyendo varias de tus publicaciones y me parece interesante, este tema de tomar decisiones a través del inconsciente, me parece emocionante y me recuerda a las terapias que hacen para saber sobre los problemas de la gente a través del sueño ¿Practicas eso? ¿Es parecido, como creo yo? Y con todo este tema, me acorde de las regresiones al pasado. También quisiera preguntar ¿A través del inconsciente y de imágenes como has hecho en este caso, eres capaz de reconocer a una persona que viste en sueños? Realmente me gustaría que me contestaras, te tengo muchas más preguntas, pero no se si me contestes. Te dejo mi correo por si algún día llegas a leerme. adriluzuares@gmail.com

Victoria Garbero Leone · 2 May, 2020 at 4:53 pm

Hola, gracias por tu comentario! Se puede incluir lo no consciente a través del conversar de los sueños en sesión, así como incluir la esfera corporal a través de la técnica de Focusing, también ejercicios como los del artículo permiten acceder a esa información tan valiosa. A veces me gusta explicar que el inconsciente lejos de ser algo atemorizante puede volverse un gran aliado y por momentos un recurso para orientar y guiar nuestras vidas.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *