LUNA EN ESCORPIO- LADY IN DARK

En Escorpio se unen como en la cola de la serpiente uroboros, la vida y la muerte así como el placer y el dolor.

+ Qué es la Luna:

La luna representa el primer contacto emocional , el apego con una figura maternante, pudiendo ser la madre real, o una madre simbólica; un cuidador o una figura del sistema que haya sido la responsable de brindarme la nutrición y protección necesaria para sobrevivir y crecer.

Este primer contacto queda registrado en el cuerpo y mente del bebe configurando patrones de respuesta similares a las vivencias experimentadas. Esas memorias quedan registradas como los primeros contactos emocionales y de vínculo con otro.

Nuestra Luna o apego materno diseñaran un patrón de cómo voy a reaccionar ante las situaciones emocionales en el futuro , como voy a vivir el dilema humano de  fusión y separación y como voy a responder ante situaciones en las cuales me siento vulnerable emocionalmente.

Para conocer más sobre la luna en Astrología Humanísta te recomiendo que leas mi post La luna en Astrología, el apego en Psicología.

La Luna en Escorpio suele ser una gran contradicción porque justamente aquello que es lo que debe cobijarme y nutrirme, a veces sucede que es lo mismo que me hace daño, presiona, invade o sofoca.

La proximidad entre lo que nutre y da la vida, con la muerte y la destrucción, hacen que se confundan las fronteras entre lo sano y nutricio y lo destructivo y tóxico. Teniendo que aprender ésta distinción a lo largo de la vida.

Escorpio, como símbolo, encarna el momento en el cual los extremos del movimiento de la vida se enfrentan cara a cara— la vida y la muerte- que aparecen como antagónicos para la conciencia— se encuentran frente a frente en un proceso de máxima intensidad.

¿Qué significa haber nacido envuelto en una energía tan intensa y cruda como la de Escorpio?

Una forma de explicar ésta energía de forma sencilla es imaginarnos la imagen de la yiddishe mama, o la madre italiana como arquetipos, ambas sobreprotectoras y por demás entrometidas. Estas madres lo que intentan es “proteger” a sus hijos, pudiendo en el proceso asfixiarlos o querer digitar los hilos de su destino a su gusto.

Puede ser que la madre o el clima afectivo que rodeaba al nin@ Luna en Escorpio en su infancia estaba teñido de una gran intensidad emocional, donde la madre u otras personas del medio estaban atravesando un caudal emocional con un tinte dramático y complicado. Donde por más de que ésto no lo muestren o expresen al bebé o niño, éste lo absorbe y percibe.

Siendo éste medio un reflejo perfecto de su propia luna, previa a las primeras experiencias confirmadas en el medio externo de SU PROPIA ENERGÍA.

Así, de un modo muy peculiar, esta intensa ambivalencia, placer y dolor, quedará asociada a lo conocido y esperable, a lo psicológicamente seguro.

Los patrones vividos en la infancia se replicarán de forma contínua en vivencias y percepciones futuras en la vida joven y adulta. La terapia, el autoconocimiento y la responsabilidad sobre las propias conductas, pueden ir desanudando los patrones lunares que quedan impresos de una forma muy fuerte y a la vez inconsciente.

Placer y morbo

E l morbo es uno de nuestros impulsos básicos, tiene que ver con nuestro lado más instintivo, el encontrar una penetrante combinación entre placer y disgusto al ver lo cruento mórbido o dramático es una parte humana que está presente hace muchísimo.

El morbo puede definirse como la  necesidad de ver, sentir, oír, oler o interactuar de alguna manera con lo que socialmente se cataloga como prohibido o tabú.

En esta estructura lunar hay una magnética atracción hacia estos lugares, pudiéndose manifestar de forma que cause problemas a sí mismo o a terceros ó, muy por el contrario, pudiéndose sublimar en actos creativos, ejemplo una obra de arte visual o una novela con temáticas escabrosas, poemas crudos, ó profesiones que precisen adentrarse en esas esferas profundas de la psique o de la naturaleza humana.

«Hay una división básica entre los hombres: los que aspiran a la paz espiritual, para quienes la felicidad reside en creer y abrazar la fe, y los que buscan la verdad, que dejan a un lado la paz mental y dedican la vida a la investigación».


El día que Nietzsche lloró  Irvin Yalom

Patrones emocionales:

El patrón emocional profundo es:

Yo doy todo, pero profundamente quiero todo a cambio’.

Es decir, el afecto es imaginado como fusión total y, por lo tanto, absolutamente contradictorio con la libertad. Esta persona sentirá que si pide algo, o si alguien le da, queda comprometida a dar todo de sí a cambio. Siendo ese el caso se puede escapar de ese intercambio. Y sucede lo inverso, lo da todo queriendo todo del otro, pero enmascarando esto con una sutil manipulación.

Es un juego en el que da lo que no se le pide, para así obtener lo que nunca se vio obligada a pedir pero que intenta obtener de otras maneras. El pedido es implícito.

La persona con Luna en Escorpio tiende a dejarse devorar por lo que ama así como ser voraz hacia aquello que ama, excediendo ciertos límites.

Esta energía tan intensa puede ser interpretada o expresada por la persona, pero si es negada ésta intensidad vendrán personas a representar su propia luna en Escorpio de manera externa. Por ejemplo personas que tiendan a absorberla o a querer fusionarse con ella, ó con grandes demandas y exigencias afectivas.

 La idea es tomar conciencia de este aspecto para que no quede en “sombra”  y sea interpretados por los demás . Así como elucidar todos sus rincones y formas de expresión, comprender de que trata. Ayuda mucho el lenguaje astrológico para poner en palabras de forma clara cosas que antes parecían inconexas o carentes de un sentido u origen. Ver los patrones emocionales de forma clara y sintética es un gran paso para empatizar con uno mismo así como comenzar un camino de libertad para ir moldeándonos de la forma que nos resulte más satifactoria.

Su temor más profundo

Sus temores tienen un origen emocional, específicamente con respecto a la pérdida de un ser querido ó del objeto de deseo.  Incluyendo un miedo muy profundo a la soledad.

“ EL MIEDO SÓLO TIENE UN OBJETIVO: LA SUPERVIVENCIA”

El miedo es un estado emocional provocado por un estímulo que predice el peligro y activa comportamientos defensivos, su fin, la supervivencia.
En este caso es una supervivencia simbólica, de la protección afectiva en torno al amor y mirada de los otros, singularmente humano.

Algunas veces la Luna de Escorpio puede provocar situaciones dramáticas o conflictivas para lograr sentir lo “escorpiano” que es algo así como una dosis de un veneno placentero, así logra sentir su verdadera intensidad y emoción. 

A su vez esto puede virar en que la situación dramática sea una forma de observar y evaluar la reacción de los “otros” y medir la profundidad de los sentimientos de quienes más se preocupan.

Como su temor es arcaico, y tiene que ver con la pérdida, estas evaluaciones le sirven inconscientemente para sentir seguridad de que el otro realmente los quiere.  Es en base a una herida y a un temor, el cual precisaran verse con mucha ternura y empatía para poder transformar esa parte vulnerable temerosa en una mayor confianza hacia los otros … y hacia la vida.

Percibir y comprender que es ese miedo irracional el que opera detrás de la angustia ó de la necesidad de fusión con otros, es importante para comenzar a apaciguarlo, con una comprensión y paciencia infinitas.

Placer a corto plazo o a largo plazo

Trabajar las “compulsiones” como sus deseos irrefrenables, así como posibles adicciones es de vital importancia. Aprendiendo desde otro ángulo que es lo sano y nutricio, aprendiendo algo distinto a lo “familiar” o a sus experiencias pasadas. A la vez diferenciar entre que es una satisfacción inmediata pero un perjuicio a largo plazo, y que puede ser placer a largo plazo y salud y bienestar a largo plazo también.

Por supuesto la terapia puede ser un pilar importante, así como el propio aprendizaje en índoles terapéuticas y esótericas para comprenderse y sanarse a sí mismo.

Poder ver con claridad los vacíos y temores que operaban detrás de los actos destructivos o compulsivos, es de vital importancia.

Trabajar con amor y respeto cualquier comportamiento defensivo de la luna en escorpio es un gran paso para ayudarlas a sentir una mayor seguridad, con ellos mismos y con el mundo circundante.

Los dones de la Luna en Escorpio

La Luna en Escorpio simboliza un viaje a un territorio emocional profundo, donde lo “bien visto” y lo “mal visto” se desdibujan para integrar la verdad de la profundidad de la emoción humana. Un viaje que si se le pone luz y conciencia es increíblemente sanador y poderoso. 

 La Luna en esta posición refleja un talento para ver a través de las fachadas de otros en sus motivos reales, instintivos y verdaderos.

Volcando ésta profundidad y osadía en una profesión o tarea donde éstas sean indispensables y de gran valor.

En astrología, la Luna en Escorpio pertenece arquetípicamente al detective, hipnotizador, psicólogo y chamán.

Esta Luna tiene una enorme capacidad para sostener intensidades emocionales, y adentrarse en ellas. Donde otras personas tienen temor o no tolerarían la carga emocional, la luna en escorpio se siente “como en casa”.

Esto es un don cuando lo utiliza para acompañar a los demás en situaciones dificiles, donde la crudeza o la carga emocional son intensas.
Es evidente su aptitud para todo tipo de actividades curativas y también para la investigación, ya que existe en ellas una gran capacidad de profundización en los niveles más complejos y recónditos de la realidad. El Escorpio lunar superior puede entrar fácilmente en las sombras y ganar profundidad

Hay una auténtica capacidad para tocar y permanecer en donde la mayoría de las personas preferirían no estar, lo tabú o denso no le es molestia. Por ejemplo una persona que trabaja en una cárcel, una terapeuta de las presas, o un cirujano, un investigador forense, un terapeuta familiar en lugares carenciados, podrían ser ejemplos de ésta estructura.

Con esta Luna, serán muy buenos terapeutas, curadores y médicos, debido a que pueden permanecer en contacto con niveles de intensidad y conflicto que resultarían intolerables, incluso, a un Sol en Escorpio.

La lucidez, proviene de luz, y de lucifer. El percibirlo todo, el intuirlo todo, con una gran intensidad puede ser un don o un castigo. El qué hacer con mi gran lucidez escorpiana es el desafío de Luna en Escorpio


4 Comments

Diana · 6 October, 2019 at 12:28 pm

Parece que esa sensación de vidente es un castigo. Además teniendo ascendente escorpio y Urano. Es tan fuerte describirse y aceptar esta sombra, este darlo todo todo como queriendo comerse al otro y ser devorado tal cual lo mencionas. Me encantaría que se pueda profundizar más en cómo se sana o convive con estas posiciones. Saludos.

    Victoria Garbero Leone · 21 October, 2019 at 5:34 pm

    Hola Diana gracias por leer y dejar tu comentario.
    Es un proceso, de evolución y de madurez desafiante, como cualquier camino humano…
    Lo mejor en mi criterio es conocerse, comprenderse, mirarse a uno mismo con empatía y alojar con cobijo nuestras experiencias pasadas.
    Sanar es tomar de aquello que somos y que vivimos la fuerza para orientar nuestro futuro, hay veces que nuestra sombra o nuestra herida más profunda puede transformarse en un talento inesperado.

    Aprovechar esa profundidad e intensidad escorpiana como menciono en el artículo a través de profesiones, hobbys o formas de servicio es clave, resignificar la sombra en luz también.

    Cualquier cosa que precises te cuento que cuento con un espacio terapéutico Online.

    Abrazos

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