Beneficios de la Terapia Online

En la actualidad, la vida a tomado un ritmo veloz, desde la instantaneidad de un mensaje hasta la cantidad de tareas que una persona puede tener en un día. La agenda se va llenando de actividades y responsabilidades y algunas, abrumadas, sienten que “no tienen tiempo”. También el comenzar un proceso terapéutico puede despertar vergüenza o miedos irracionales, que a veces impiden que se pida ayuda.

Es por esto que, pensando en las necesidades de la sociedad actual, se ha creado la manera de ofrecer terapia online, mediante videollamadas o llamadas, buscando la mejor manera de orientar y asesorar, de forma más cómoda al consultante o paciente.

La modalidad online es más eficiente con el tiempo, evitando traslados de ida y de vuelta y a la vez puede ofrecer la distancia óptima que de la seguridad necesaria para hablar de temas que producen miedo o vergüenza.

Aun cuando sea una tendencia relativamente nueva, existen muchos beneficios que se pueden obtener al recibir terapia vía internet, dentro de ellos:

Comodidad y tranquilidad

Muchas personas se sienten colapsadas por la cantidad de actividades diarias que deben realizar, y su terapia puede ser percibida como una “tarea más” algo más donde se tiene que “cumplir”. Sin embargo, si siente que puede hacerlo en la comodidad de su casa e incluso en pijamas, la connotación cambia. El momento de la sesión desde la intimidad del hogar, se percibe con mayor facilidad como un momento para sí mismo y no una obligación más en una agenda llena de responsabilidades.

Optimizar el tiempo, evitar traslados.

A vece la rutina no le permite el tiempo suficiente para trasladarse para ser obtener su sesión. Es por esto, que el proceso sea online brinda mayor comodidad. Muchas veces el horario de la consulta coincide con la hora pico de tráfico, pudiendo generas más estrés o incluso desmotivando a continuar con su terapia.

Hay muchas personas cuya salud física no les permite el traslado fuera de sus  hogares, siendo esta un gran método de innovación para igual atenderles y brindarle un espacio personal de escucha sin tener que trasladarse.

Otra razón frecuente por las cuales elegir una terapia online o a distancia es cuando se tienen a cargo bebés, niños o adolescentes. El irse del hogar y dejarlos con otra persona a veces es complicado y termina postergando sus actividades personales. Gracias a la terapia online pueden tener su sesión y estar disponible para cualquier necesidad de su o sus hijos, sin impedir que puedan regalarse ese momento para sí mismos.

Horarios más flexibles

En el mismo orden de ideas, esto permite que la terapia pueda brindar un horario más flexible, adaptándose mejor a los quehaceres y responsabilidades de cada persona. Cuando la franja horaria tradicional de consultas presenciales suele ser de 9 a 18hrs, las sesiones online pueden contemplar una franja horaria de mayor amplitud.

A modo de ejemplo, en mi caso he trabajado con una consultante que vive en Australia, teniendo 13 horas de diferencia horaria, por lo que sin la modalidad online hubiese sido imposible.  La flexibilidad horaria que permite lo online es un placer. Esto hace que la terapia online esté siendo cada vez más aceptada por la sociedad, llegando cada vez más a todas las personas.

Confianza y apertura

El mismo hecho de poder hablar desde tu hogar, permite que la intimidad llegue a proporcionar un ambiente familiar, por el hecho de estar en un lugar conocido y cotidiano, un lugar acogedor como lo es la habitación de preferencia de tu hogar.

Hay algo muy particular que sucede con algunas personas, y es que pueden abrir temas que a veces conversarlos de forma presencial les puede resultar intimidante, pero que a través de la modalidad online se sienten más seguros para hablarlos y que de otra manera guardarían sólo para sí mismos.

Lo online, a ser en un lugar elegido por la persona resulta cómodo y seguro, y he notado con la experiencia que genera una apertura y una entrega diferente en algunos consultantes. He notado que se habla con una naturalidad y fluidez muy particular. Con algunos consultantes he podido llegar a un nivel de profundidad que tal vez si las sesiones hubiesen sido presenciales, la cercanía física con el otro hubiese podido operar como obstáculo, ya que ciertos temas resultan más intimidantes de hablar con un “otro” enfrente.

Viajes de rutina

Hay muchas personas que no pueden comprometerse a sesiones semanales presenciales ya que su trabajo incluye viajes constantes y a veces imprevistos, pudiendo dificultar la concreción de la consulta. La vía online posibilita poder ver a su terapeuta más allá de que se encuentre fuera del país.

Migración y expatriados

Existen muchas personas, que por motivos laborales o familiares requieren migrar a otros países, siendo en muchos casos difícil conseguir un terapeuta que entienda su idioma, y no sólo su idioma sino las particularidades de su cultura e idiosincracia. Es ahí donde los expatriados se ven beneficiados por las terapias online.

Pero no solo esto, la modalidad online permite mantener el contacto con tu terapeuta de confianza, quien ya conoce en plenitud tus casos de preocupación y angustia y quien tiene la historia de la evolución que has tenido.

Esto evita el cambio forzoso sólo por cuestiones geográficas y evita el malestar que puede traer el mismo.

Seguimiento contínuo

Se puede tener además un seguimiento continuo, sin ningún tipo de interrupción por tiempo o traslado, por las mismas ventajas mencionadas con anterioridad. Además se puede mantener contacto entre sesiones a través de mails y mensajes. Dando la posibilidad al consultante de escoger según sea su confort.

Mayor libertad de elección.

Buscar el terapeuta que se ajuste a tu estilo y necesidades sin depender de la zona geográfica.

Elegir el tipo de proceso sin tener que acotarlo a una localidad específica es maravilloso. Cada persona resuena y necesita un enfoque particular, y a veces la elección puede quedar reducida a un territorio específico, muchas veces local. La modalidad online abre fronteras y posibilidad de libre elección ofrece una gran cantidad de estilos y terapeutas pudiendo encontrar el que se precise y al que sientas una verdadera conexión, sin restricciones territoriales. Dando la oportunidad de contactar a aquel que se prefiera o requiera.

Conclusión

Ciertamente, muchas personas pueden dudar de la efectividad de esta modalidad, pero se sabe que producen muy buenos resultados. A través de ésta forma, utilizando los recursos de la tecnología disponible, un sinfín de personas han logrado sentirse mucho mejor. Además ayuda a tener sesiones regulares corriendo a un costado todos esos impedimentos ya mencionados.

Al ser tan nuevo en el mundo psi, sigue siendo estudiado y algunos creen incluso factible, que resulte incluso mejor que terapias presenciales, ya que muchos personas que sufren de ansiedad, o restricciones por agenda, se les dificulta ir de forma presencial a un consultorio.

Para algunos casos particulares, debido a depresión, ansiedad o incluso vergüenza, acudir a la consulta presencial es muy dificultoso como por ejemplo:

  • Algunos casos de disfunciones sexuales o problemas con las parejas.
  • Depresión post-parto, o cualquier otro tipo de depresión, donde salir y desplazarse es dificultoso.
  • Muchos tipos de fobia.
  • Ataques de pánico y trastornos de ansiedad

Claro que algunos de estos casos van a precisar consultas presenciales con un médico o psiquiatra, pero su proceso terapéutico no va a estar interrumpido por la dificultad de salir y desplazarse. A medida que la persona va mejorando puede llegar a acudir a sesiones presenciales.

Sin dudas es una gran herramienta que se pone a disposición de todos nosotros y depende de cada caso evaluar si será la modalidad conveniente.

Encontrar profesionales que brinden la posibilidad atención vía online puede ser más fácil de lo que crees, hoy en día hay muchísimos profesionales que ofrecen esta modalidad, podés conocer sus propuestas evaluando las cualidades que cada uno ofrece en sus páginas web e incluso teniendo un primer contacto vía mail o teléfono con los mismos.