Plutón

Collage de Francisca Pageo

Plutón entre el estigma y la idolatría.

Plutón se suele representar como el dios de la muerte, o Hades. También como el diablo o ángel caído, y ya sabemos en nuestra psique la connotación tremendamente negativa que tienen estos arquetipos.

Bueno, como no podía ser diferente ha generado mucha controversia y éste planeta ha sido parte de profundas proyecciones psicológicas en torno al “mal” y la destrucción.

Para la astrología esotérica ha sido el gran planeta maléfico, a pesar de su diminuto tamaño. Ha sido el temerario, el malvado, por lo tanto el temido y rechazado.

Y así, como quien no quiere la cosa, se ha reproducido lo mismo que representa: Miedo y rechazo; y sufrir la sensación en primera persona de un miedo profundo.

El miedo plutoneano es como estar solo y desamparado en un bosque nocturno así como el miedo y dolor al rechazo de sentirse solo y percibir el asco de los otros ante su presencia.

Plutón representa ésta parte interna que todos tenemos, que nos cuesta mostrar ante la mirada de todos, incluso ante nosotros mismos, porque creemos que es inadecuada, rara o deforme.

Puede representar psicológicamente una parte nuestra que sentimos que es defectuosa e incluso monstruosa.

Podría remitirme a Golum, del señor de los anillos ; su cuerpo retorcido, su codicia, sus ansias de poder. Así con sus dos partes, despiadado y tierno.

Plutón es así, la parte que hace el “mal” en realidad oculta dentro de sí un niño herido o una parte tierna muy sola y perdida.

Plutón y lo animal

Plutón es una fuerza insitintiva profunda que nos conecta con lo más animal de los seres vivos. Aquella parte que promueve la vida y la supervivencia, por lo tanto si se siente amenazada sacará sus garras y remitirá a lo más primitivo para lograrlo

Podría asociarse en cierta medida al cerebro reptiliano, aquella parte más lejana a la conciencia. Lejos de la parte “iluminada” la razón, Plutón puede activar esa “zona oscura” de nuestra psique y de nuestro cerebro, ligada al insconciente desde lo psicológico y a lo reptiliano desde lo biológico.

Plutón en la carta natal

Cuando Plutón está en una posición destacada en la carta natal, es probable que si aún no se aprendió a canalizar adecuadamente semejante poder energético, se experimente un estado más o menos permanente de inquietud o tensión interna, como ansiedad, ideas obsesivas, acciones compulsivas o estados depresivos.

Plutón

Su energía vital es demasiado poderosa para permanecer dentro, debe drenar de forma paulatina para no implosionar o erupcionar de manera volcánica, en forma de ira, o síntomas psicológicos y físicos que causan dolor.

Cuando se incorpora trabajando su sensación interna de miedo, rechazo u abandono, comienzan a desplegarse sus dones que tienen que ver con el poder de transformar la realidad, sanar e investigar sobre las profundidades de la realidad.

Arquetipos y personajes plutoneanos

Los arquetipos o personajes para representar ésta energía en el mundo de la forma o el imaginario colectivo son:  

                                      El curandero/ curandera

                                      El chamán/ chamana

                              

        El vampiro/ la vampiresa

                                      Maquiavelo “el fin justifica los

medios”

                                      El investigador   

                                      El villano

                                      El político

                                      El financista

                                     

                                      La viuda negra

                                      La madre araña

                                      En psicoanalista

                                      El alquimista

                Jefes de grandes organizaciones

  El reformista /líder transformador social

Plutoneanos

Quienes tienen un Plutón fuerte pero no reconocido, irradian inconscientemente una energía tensa que es percibida por el entorno como amenazante o peligrosa.

Como resultado, la persona plutoniana detecta que los demás la evitan y se alejan instintivamente, lo cual no hace sino alimentar su temor y posible aislamiento ante el rechazo e incomprensión que experimenta.

Lo diferente a sido asociado a lo monstruoso y Plutón se siente feo y se oculta, en la oscuridad.

Es esa parte, o ese personaje arquetípico que debe reconocer su belleza. Como el jorobado de Notredame, por ejemplo.

La imagen de Pluton, como un monstruo o un diablo, debe reconocer que está lejos de ser eso, que ha caído en la trampa del miedo colectivo y las proyecciones colectivas del mal.

Plutón, con espiritualidad y conciencia es el ángel más bello. Capas de sanar, iluminar y crear de una forma tremendamente poderosa y mágica.

También desafía nuestra conciencia binaria, de comprender que el bien y el mal son categorías humanas, y que la naturaleza no distingue entre ellas, siendo plutón una fuerza también natural, inconsciente, ligada a lo insitintivo.

Collage Francisca Pageo

También está ligada a un nivel no binario donde la mirada espiritual e integradora de la realidad deja de separar entre bien y mal. Un estado tan sagrado donde la mente no roza, y donde se comprende que lo que aparentemente lo bueno y lo malo tienen un trasfondo inmenso que aquellas etiquetas pierden sentido.

La mirada del sabio, del mago del ser profundamente espiritual se une a la mirada natural amoral.

Entonces, ya no puede caberle a Plutón la distinción del “malo” o del “bueno” ya que se rompe el hechizo de una realidad conformada por esa escisión.

Entre potencia y omnipotencia

Las oscilaciones de la sensación de poder interno son clásicas del plutoneano.  Oscilar entre sentirse la persona más fuerte y omnipotente , y en otro momento sentirse totalmente impotente es parte del aprendizaje de integración que conlleva el ser plutoneano.

El plutoneano también tiene un alto poder deseante, cuando quiere algo eso lo siente en lo más profundo de su ser, sus vísceras , su cuerpo, sus emociones y su alma.

Entre el poder limitado y el poder ilimitado, existe el poder equilibrado

Cuando hablamos de pluton hablamos de PODER. El poder se puede sentir como una fuerza interna increíble, equilibrada entre el deseo personal y el respeto por los otros.

El poder se puede sentir como que está afuera, que uno no lo tiene y así sentirse despotenciado, desinflado e impotente.  En esta posición probablemente afuera se vea a una figura omnipotente que pisotea o que todo lo puede cuando el no.

O el poder se puede sentir como ser una topadora, llevarse todo por delante, como un poder maquiavélico a costa de todo. Muchos lo comparan como el estado que produce la cocaína, sentir “ soy el rey/reina del mundo” puedo con todo, nada me da miedo ni vergüenza. Pero este es un nivel hiper inflado, que puede ser nocivo para sí mismo y para el resto.

Cuando Plutón se incorpora es como sentir una fuerza interna muy grande, como sentir el cuerpo inflamado que nos hace sentirnos más “grandes” o como tener un terminator interno, nada nos toca somos fuertes. Pero… hay que entender que existen limites. Limites no restrictivos sino limites con un sentido.

Puede haber algunas limitaciones en cuanto a propósito o al mismo destino, en relación al papel actual que están destinados a representar dentro del contexto sociocultural, incorporar la visión global, social donde somos parte de una red, es benéfico para la equilibrar la mirada plutoneana. En cierta forma incorporar un poco de Neptuno ¿no?

¿Entonces?

El aprendizaje de lo Plutoneano

El proceso evolutivo mismo enseña los límites del poder personal -aquello que podemos o  no podemos hacer.  El aprendizaje tiene que ver con hacerse cargo de los talentos y los desafíos internos y a la vez contemplar lo que hay afuera con un profundo respeto. No oscilar entre la impotencia, el desgano e incluso la depresión y la omnipotencia y un estado casi maníaco.

Integrar esas dos sensaciones potencia e impotencia, teniendo humildad y a la vez saberse fuerte y creativo.

La lección de incorporar lo plutoneano consiste en el aprender a tomar control sobre nuestras vidas, forjando con la fuerza de voluntad, del deseo y de la creatividad el propio destino, y a la vez ser consciente de las limitaciones intrínsecas a algo más grande.

 Por ejemplo leyes naturales como la ley de la gravedad, leyes de una índole social o la legalidad de una sociedad, donde entran en juego los otros y el respeto de sus derechos.

Siempre que hay una polaridad (exceso de un planeta transpersonal) hay un tema a resolver con los LIMITES, nuestro adorado saturno o super yo.

Neptuno nos dice no hay límite para la unión o unidad (quiere ser el otro quiere fusionarse con el cosmos y volver a un estado inmaterial o intrauterino)

Urano nos dice no hay limite para la libertad, malentendido que la libertad es absoluta. Quisiera volar, ser el cielo. (click aquí para leer sobre Urano y la libertad)

Y Plutón en su polaridad directa,nos dice no hay límite para el poder.  Y ésta historia ya la conocemos. Cómo el ser humano ha hecho “mal uso” de su poder personal, al incorporar nuevas tecnologías fue a veces mejorando la calidad de vida de todos o promoviendo guerras con nuevas armas e incluso la creación de la energía nuclear con sus bombas nucleares. 

Con eso ya tenemos un claro ejemplo del uso desmedido del poder. Poder sin corazón o mente sin corazón, es una energía muy destructiva. Incluso queriendo dañar “al otro”  “al enemigo” termina dañándose a sí mismo, gran ejemplo las bombas nucleares.  Se daña al planeta y eso se esparce incluso por fuera del territorio, se daña el ambiente, la naturaleza y a la raza humana.

Descubrimiento y sincronías

Collage Francisca Pageo

Plutón fue descubierto en 1930, en un momento de pos guerra, había transcurrido la primera guerra mundial y el ser humano se había expuesto a su lado más instintivo, destructivo donde el hambre de poder conquista y el miedo a ser dominado, lo llevaron al limite de su propia voracidad animal. Creando caos destrucción y muerte.

Y sí, eso también puede ser pluton, cuando se percibe que la vida corre peligro ( la vida física y la vida del ego – ante la posible subordinación) sale cual animal feroz una parte muy defensiva y destructiva, que lo que desea en el fondo es sobrevivir.

Plutón en tránsito, el veneno que cura

Por otro lado, se tenga o no una posición destacada de Plutón, los tránsitos de Plutón harán emerger sentimientos reprimidos y nos confrontarán a intensos procesos regenerativos en los que deberemos desprendernos de todo aquello que nos impide evolucionar.  

Plutón puede ser el gran desintoxicante, que paradógicamente a veces nos tiene que intoxicar parcialmente para limpiar nuestro organismo, psíquica o físicamente.

Así como la homeopatía que se basa en la idea de que cantidades diluidas de un veneno o sustancia causante de enfermedad puede aliviar los mismos síntomas de dicha enfermedad, provocando una respuesta curativa, Plutón nos lleva al extremo dando el escenario perfecto para sanar, a veces por saturación de lo anterior.

En la teoría homeopática las moléculas del remedio/veneno, al desaparecer dejan una memoria, ante la cual el cuerpo responde y se cura.

De una forma similar puede funcionar Plutón.  Situaciones extremas que no suelen ser las “deseadas” al soplar las velitas de cumpleaños, pero pueden traer procesos curativos magníficos que sólo a través de dicha vivencia pueden ser logrados.

Para  la conciencia el cambio, la transformación o mutación pueden resultar escenas temidas, más si tiene en la carta natal un gran caudal controlador, represor, o hiper racional. 

Querer controlar el movimiento transformador es como querer ponerle pausa a la vida frenando su crecimiento y expresión. 

A veces entregarnos a esa fuerza que nos atraviesa es la tarea más difícil, donde se pone incluso a prueba nuestra Fé.  Pero luchar por controlarla o refrenarla agota todas nuestras fuerzas dejándonos agotados o estériles.

La entrega a ésta parte interna que no podemos ver con total claridad pero que encierra un poder espiritual e instintivo enorme, así como la entrega a los movimientos cíclicos de muerte destrucción y renacimiento que propone la vida, ayuda a soltar aquella intención represora y controladora, que coartaba la salida de una gran LUZ vital.

Ahí donde la vida se abre, y deja que salga y entre la luz.

Plutón es una parte de nosotros mismos que vale la pena integrar. Una parte natural de los ciclos vitales, y nuestra gran fuerza animal que nos hace sobrevivir en los desafíos más intensos.


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