Quirón es el arquetipo del sanador herido. Está profundamente relacionado al concepto de resiliencia que es haber atravesador una situación adversa y no sólo superarla sino que a través de ella haber obtenido un aprendizaje significativo.

Muchos terapeutas desde psicólogos, chamanes, osteópatas y sanadores de toda índole tanto de la medicina convencional como la alternativa tienen en sus Cartas Natales una preponderancia de este arquetipo, que no es más que la capacidad humana de sobrepasar la adversidad, tomar maestría en la curación y que el propio dolor convoque a tener una profunda empatía por todo lo vivo y ponerlo al servicio de lo colectivo.

HISTORIA MITOLÓGICA

Cuenta la historia que el dios Cronos se enamoró perdidamente de una ninfa, Filira ante su acoso
obsesivo, la ninfa pidió a Zeus que la convirtiera en yegua para así, disuadir las intenciones de Cronos,
pero este, percatado de la acción de Filira se convierte en caballo para poseerla.
De esta unión nació Quirón, mitad hombre, mitad caballo. Fruto de una relación instintiva.
Filira al ver el fruto de su vientre, después de un tortuoso parto, le pide a Zeus, que la convierta en tilo,
símbolo de adormecimiento, para así no tener que amamantar a semejante criatura y lo abandona.

A la sombra de este árbol y protegido por su padre adoptivo Apolo, crece Quirón bondadoso y sabio,
interesado en la poesía, la escritura, y sobre todo, en las ciencias curativas; la medicina y sus remedios,
proporcionando alivio al débil y fuerza espiritual, al que se acerca a la muerte.

Pero también un día, Quirón es herido accidentalmente por una flecha envenenada con la sangre de la
Hidra, que ha disparado Heracles (Hércules) su amigo, en una lucha con otros centauros. Quirón queda
lastimado en una de sus patas es decir, en la parte animal de su cuerpo biforme.
A esta herida, Quirón sumará el dolor de haber sido abandonado por su madre, y ante este sufrimiento
se abre a los demás, en la búsqueda del alivio necesario para sus males.

Quirón conoce el dolor y sufrimiento profundos, sabe de heridas del cuerpo y el alma y este hecho
le acerca al sufrimiento de los otros, otorgándole la sabiduría que proporciona el conocimiento y la
aceptación de los propios pesares. Se convierte en el curador herido, el que tiene la capacidad para
sanar los sufrimientos de los otros, aunque no pueda sanar completamente los propios.

Hay una parte donde la razón jamás entenderá el porqué.

La raíz de la palabra quirófano viene de Quirón, el que procura el bien del otro, el que tiene la capacidad de curar,

con las manos, el dolor ajeno.

Quirón era inmortal, así que estaba condenado a un dolor eterno. Él podría haberse amargado,
lamentándose de su dolor; también podría haber dirigido su dolor y su rabia contra los demás; pero en
vez de ello, su dolor le hizo más sabio aún, le hizo aprender mucho más sobre la naturaleza del dolor,
y eso le convirtió en el más grande de los sanadores de la mitología griega.

EL DESAFÍO DE EXPRESAR QUIRÓN

Expresar a Quirón puede ser difícil porque nuestro niño interior es desafiado a crecer y enfrentar la vida
tal como es, en lugar de que sea como deseamos. Porque este niño interior siempre espera el final feliz
de la historia, y puede aferrarse obstinadamente a nuestro instinto de culpar a alguien o algo, en lugar
de permitir que la sabiduría de Quirón obtenida con tanto dolor nos haga levantar y crecer desde el
suelo pedregoso.

Es en el punto en donde la inocencia es cuestionada por el sufrimiento sin sentido en
que Quirón viene a nuestro encuentro, porque en tales momentos críticos nuestra fe se derrumba y
estamos a merced de la vida. Aprender a llevar nuestras heridas sin cinismo o autocompasión puede
generar una profunda empatía y una gran capacidad de compartir la soledad del ser humano.
Extrañamente, ese intercambio silencioso de un dilema humano fundamental puede ser más curativo
que los denodados esfuerzos de los profesionales por hacer el bien.

Quirón es el asteroide que representa la herida natal, aquel lugar donde sentimos que “dios”
nos abandonó.Por su naturaleza, la implicancia colectiva de Quirón, significa algo colectivamente “no
cicatrizable” porque la herida existe en lo colectivo y es ancestral.

Fases en el proceso que representa la energía de Quirón:

• Las fases involucran a: la ira, la rabia, el deseo de herir a otros, la resignación amarga, la
autocompasión, el sentimiento de sentirse víctima, y la necesidad última de comprender el patrón
universal que subyace más allá del dolor personal.
• Cualquiera sea la fase en la cual se encuentre una persona, ésta puede quedar atrapada en la
reacción furiosa sin darnos la oportunidad de confrontar y comprender el “porque”. Después de
todo, Quirón es un ser herido en su mitad animal, y sabemos que los animales reaccionan
agresivamente a las heridas. Aquellos que tienen el vigor necesario tienden a morder a su vez.
Si está muy dolido sin comprender su herida puede ser el gran heridor.

 

Luego de la rabia y la victimización podemos entrar en un proceso curativo al abrirnos a la
transformación y liberación del dolor a partir de la apertura espiritual.

Quirón nos plantea algunas preguntas:

¿Cuál es la naturaleza de mi herida?
¿A quién culpo secretamente por ella?
¿Puedo sentir compasión o sólo ira y furia?
¿Dónde siento que me saboteo y me siento incapaz por mi herida?

¿ Qué sabiduría me dejó aquella experiencia?

¿Hacía que dirección me dirigí guiado por esa parte que busca sanación? 

QUIRÓN Y EL SOL

Para que esa herida no se torne en desilusión amargura o cinismo precisa trabajar junto al sol para
que brote un lado más elaborado de la herida = la capacidad de sanarse y sanar a otros.

Si uno trabaja su Sol que por su naturaleza refleja voluntad de vivir , de llegar a ser uno mismo
y la autoconfianza en el destino individual, Quirón saca lo mejor de si convirtiendo esa herida
en sabiduría, compasión y ganas de contribuir de forma altruista al colectivo.

Para que el Sol y Quirón trabajen juntos, debemos ser concientes de los dos. Hay una profunda
y misteriosa química entre los dos planetas que, si está trabajando para nosotros mas que en
contra nuestra, parece movilizar la fuerza de la vida, no sólo para nuestra propia expresión,
sino también para la sociedad de la que formamos parte. La alienación y el daño de Quirón
impiden que el Sol se transforme en arrogante e insensible; el calor y la alegría del Sol
protegen a Quirón de la desesperación.

Quirón no tiene inocencia, y es conciente de la muerte pero unido al sol es sentir que utilizamos
al máximo el don de la vida.

 

Nuestra herida nos convoca hacia una dirección, la cual no elegimos voluntariamente . Click To Tweet

Nuestra herida nos convoca hacia una dirección, la cual no elegimos voluntariamente, revela un sentido en nuestra vida que tiene mucho más que ver con la esfera social o colectiva que con lo estrictamente personal.

Nos invita a una dirección que tal vez sin la herida jamás hubiésemos tomado y puede actuar como una guía en nuestro propio destino, pudiendo ejercer el rol del sanador herido.

Para saber más sobre tu Quirón Natal, donde y como se expresa en tu Carta Natal podes coordinar una sesión invididual, presencial o Vía Online enviando un mail a vickygarle@gmail.com

 


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